|
|
|
Sobre mí
Me llamo Anna Flores, soy de Barcelona y estoy viviendo en Escocia desde septiembre. Tengo la suerte de poder jugar en un equipo de básquet en Edimburgo con algunas de las mejores jugadoras del país y desde aquí hablaré un poco sobre la increíble experiencia que estoy viviendo.
|
Datos blog
Debut: 20/02/2008 Artículos publicados: 6 Comentarios recibidos: 31 Comentarios por artículo: 5.17 |
RSS Anna Flores
|
|
Enlaces
|
|
Lo último
|
|
Lo más comentado
|
|
Lo último de los blogs
|
|
| Blogs > Anna Flores |
|
Anna Flores Una barcelonesa jugando en la liga escocesa. |
| Eligiendo un momento... |
|
11/07/2008 a las 11:30:18 /
3 comentarios |
| |
Empecé a jugar cuando tenía 12 años (tengo ahora 24) y eso ha dado para miles de millones de momentos en las pistas. A veces cuando me paro a pensar porque sigo jugando, ni siquiera sé que contestar. Simplemente, me encanta…
Y hace un par de semanas, el comentario de una amiga mía, me hizo querer saber cuál era mi mejor momento relacionado con este deporte. Pero como ya he dicho ¿cómo resumir dos cientos ochenta y cinco mil cuatrocientos noventa y tres momentos en uno solo? (¡por decir un número, eh! Que no los tengo contados…:P).
Pero resulta que sí, que lo tengo. Me habrán pasado miles de cosas que han hecho darme un vuelco al corazón, tanto buenas como malas. Y después de haber sido operada dos veces de la rodilla (rotura de LCA + ligamento lateral izquierdo), está claro que sabes que nada volverá a ser como antes. Al menos al principio, pues el miedo que tenía de caer al suelo y no volver a ser capaz de levantarme era superior a mis fuerzas.
Pero resulta que como en la vida, todo pasa y sigues adelante. Y te haces grande antes las adversidades.
Y el año pasado, con el que diría que ha sido sino el mejor, casi el mejor equipo en el que he estado nunca (no hablo de resultados), teníamos una propósito: con mi 1.71cm de altura siempre he querido ser base (soy mandona por naturaleza); pero ni tengo cuerpo ni tengo técnica. Aunque eso sí, tenía una equipo que valía un mundo, y toda la temporada planeamos una jugada (mil gracias a mi entrenador que fue el que la creó). Y sí…la practicábamos de vez en cuando en los entrenos, pero ni de lejos en un partido, no teníamos ocasión (y la verdad es que en el fondo no quería hacerlo mal, llevábamos mucho tiempo hablando de la “jugada Flores” como para fallar en el último momento).
Pero resulta que la temporada se acabó…y en el último partido de liga…pasó. Íbamos ganando de bastante y la cosa no se trataba de ganar de más o de menos. Yo dejaba el equipo ya que me venía a vivir a Edimburgo, las chicas se iban a otro club, mi entrenador cambiaba…y había sido una temporada tan buena….solo de pensarlo se me pone la piel de gallina.
Recuerdo que las del Sénior A ya estaban estirando en el lateral para su partido, la grada estaba bastante llena (se nota que era el último) y de golpe, sacamos de fondo y lo oí…oí lo que decía mi entrenador…últimos minutos del partido…y…CUERNOS FLORES. Buff…que subidón. Me pasaron tantas cosas por la cabeza en esos 2 segundos en los que todas nos colocábamos en nuestras posiciones….Buff, buff…El árbitro le dio la bola a la chica que sacaba de fondo, un par de blocs por aquí un movimiento por allá…y Flores recibe la pelota en línea de tres. Y ahí estaba yo, con la bola en las manos, nueve tías en pista mirándome, la grada en silencio, las de mi banquillo ya medio levantadas, y mi entrenador con una confianza plena en mí…pero la bola seguía en mis manos.
Y lo hice…tiré…tiré de tres…y ¿sabéis lo mejor de todo?
Entró.
¡La metí! Fue un triple de Flores en toda regla.
La de cosas que sintió mi cuerpo en ese momento son indescriptibles. Llevábamos dos años planeando un triple mío, y el momento llegó y no pudo acabar de mejor manera.
Me giré…todo el banquillo en pie, las del Sénior A, la grada, mi entrenador con esa sonrisa de satisfacción, y yo…que no me lo podía creer.
Y sé que pensareis que es una tontería, pero ese era mi sueño, meter un triple, y meterlo con ellas. Exactamente de la manera en que lo hice; en que lo hicimos. Porque éramos un equipo.
Habré tenido muchas oportunidades antes de tirar de tres pero…nunca antes lo hice, al menos no con ellas. Y es que si estoy lejos de la canasta, me saturo.
Y si alguna vez os ha pasado esto, perseguir algo y conseguirlo. Soñar con un momento, corto pero intenso. Fácil pero difícil al mismo tiempo.
SI alguna vez os habéis girado después de meter una canasta y habéis visto la alegría en las caras de tu gente… entonces entenderéis porque este es mi mejor recuerdo en una pista de básquet.
Y vosotros...¿tenéis un momento como el mío?
|
|
|
| |
| Todo tiene un final |
|
16/05/2008 a las 14:22:56 /
2 comentarios |
| |
Hace ya algunas semanas que la liga escocesa terminó. No somos muchos equipos, así que la temporada es más corta que en Barcelona y nos enfrentamos más de dos veces contra las mismas chicas.
Los resultados no han sido brillantes pero la verdad es que a nivel personal ha sido toda una experiencia. Ya no sólo por el hecho de estar viviendo en otro país y seguir jugando a básquet, sino porque yo creo que cada temporada tiene algo que la hace ser especial. Puede ser mejor o peor que la anterior, pero siempre habrá algo que la haga diferente.
Aún recuerdo los nervios del primer entreno, la dificultad para entenderles y la diferente manera de hacer las cosas. Pero poco a poco todo eso fue pasando y ahora me siento una más entre ellas. Hasta el punto que el día que hicimos la foto de equipo me pidieron que me pusiera en el centro (que sí, será una tontería; pero no os imaginais la ilusión que me hizo "esa tontería").
Una de las cosas que me impactaron al principio fue verlas a todas con la misma ropa para entrenar: camiseta y pantalones reversibles blancos y negros. Eso evita el "momento petos" en los 5 x 5 y el tener que pensar qué meter en la mochila. Aunque también te priva de vestir esa camiseta que te compraste en aquel torneo y que tanto te gusta. Pero siendo lógicos, es lo más práctico.
Luego está el tema "quick drink" o lo que vendría a ser "agua y venimos". Toda mi vida he bebido agua en los entrenos entre 1 y 2 veces. Vamos todas juntas al mismo tiempo a los vestuarios, fuentes, lavabos o cualquier grifo del pabellón/patio de colegio, al que se pueda ir, beber y volver a la pista de forma rápida.
Pues en Edimburgo, no. No me he parado a contar, pero de 4-5 veces no baja que bebamos agua. Y claro que hay grifos en el pabellón, pero aquí la costumbre es que cada una se lleve su botella de agua (muchas traen bebidas energéticas), cosa que hace que sea mucho más rápido porque no tenemos que movernos de la pista, y así aprovechamos para sentarnos 3-4 minutos mientras los entrenadores preparan el siguiente ejercicio.
Y en los partidos es lo mismo: cada una su botella. Y...lo que más me ha marcado: comer en los tiempos muertos. Desde chocolate hasta plátanos. Será por el azúcar o para coger energía, pero me sorprendió y mucho.
Cada vez que hay tiempo muerto las 5 que están en pista se sientan en el banquillo mientras el entrenador habla y ellas van comiendo. Y no es algo que sólo haga mi equipo porque se lo he visto hacer a otras pero, que fuerte me parece. Normalmente suelen ser plátanos, aunque aquí nunca se sabe...
Y hablando de comida, hace dos semanas, para celebrar el final de la liga, se hizo una cena con todo el club (padres incluidos) donde pude ver que, salvando las distancias barcelona-edimburgo, el básquet crea unos lazos increiblemente fuertes.
La cena (en horario británico, por supuesto) fue muy divertida. El tema central fueron las apuestas de caballos. Teníamos una pantalla gigante donde se reproducieron 9 carreras a las cuales, justo antes, apostábamos. Una libra por apuesta (1.5 euros, aprox.). No gané ni una sola libra (de hecho me gasté bastantes...) pero disfruté como una niña.
Y es que la vida está llena de pequeños momentos, y el básket es mi vida. Así que...keep playing! |
| |
| Catalanas en tierras escocesas |
|
04/04/2008 a las 12:29:36 /
6 comentarios |
| |
Y finalmente llegaron: domingo 16 de marzo de 2008. Las catalanas aterrizaban en tierras escocesas. Medio vacaciones, medio torneo de básquet. Verlas aquí fue... ¡¡¡buff!!! Como se dice coloquialmente: ¡un subidón!
Y aún adaptándose a la moneda, al idioma, a mirar por el otro lado antes de cruzar y al frío (bastante, por cierto), partido el lunes.
Y ahí estábamos... en mi pista de los últimos 7 meses con mi nuevo equipo... y yo vestida con el chándal del equipo que sentía mío.
BQ Martinenc (1ª catalana femenina, grupo 1) vs Portobello Kool Kats (liga superior escocesa). Y la verdad es que no tenía muy claro cuando animar, si a las edimburguesas porque son los colores que ahora defiendo o a mis chicas encabezadas por Luis J. Romero (del cual me declaro fan número uno). Hacía mucho que no las veía jugar y... ¡siguen arrasando!
Las diferencias eran bastante considerables. De hecho, no es que nos ganaran, es que nos pasaron literalmente por encima. 28 arriba al final del partido a favor de las catalanas, pero tampoco me dolió tanto.
Y me habría encantado jugar más, apenas estuve en pista unos minutos. Pero esa sensación... irrepetible. Tener la pelota en las manos, empezar a botar y oír que es el banquillo del equipo contrario el que te anima; ¡cosas del básquet!
Y a ese partido le siguieron otros tres, esta vez contra las selecciones nacionales de Escocia. Dos veces contra las Júniors (dirigidas por Donna Finnie) y una contra las Séniors.
Ganaron el primero y perdieron los otros dos, aunque de muy poquito. Y es que... ¡estaban jugando contra las selecciones!
Sí que es verdad que es otro mundo visto desde otro país. El calentamiento, la rueda de entradas, de tiro, el grito inicial, la actitud de los entrenadores, los ánimos desde banquillo, ¡hasta la estadística! Pero básquet es siempre básquet. 100%. Y quien juega a este deporte, es porque lo ama.
Y veo que me voy haciendo mayor, más desde que estoy aquí y las chicas de mi equipo apenas tienen 16-17 años pero... ¿cómo dejar de jugar? Cada tiro, cada rebote, cada asistencia, cada contraataque... ese cosquilleo cuando ves que algo te sale bien. Cuando consigues acabar una jugada.
Y las veía a ellas, a las catalanas y a las escocesas... y aquí y allí, me encanta jugar. Y cambian muchas cosas, sí. Pero la esencia es siempre la misma. La alegría al encestar, la satisfacción de una asistencia, el orgullo del trabajo bien hecho...
Definitivamente, I LOVE THIS GAME! |
| |
| Starting again! |
|
12/03/2008 a las 12:17:38 /
4 comentarios |
| |
En el entreno de ayer tuvimos, durante 45 minutos, un entrenador específico de técnica individual.
¿Su nombre? Buena pregunta... bastante me costaba ya entenderlo (porque a todo esto hay que tener en cuenta que aquí no se habla inglés, no nos engañemos: ¡esto es escocés puro y duro!). Pero el chico sabía de lo que hablaba (me sorprendí a mí misma de lo que llegué a comprenderle) y resulta que está haciendo lo mismo con todos los equipos del club, para recordarnos la importancia de la técnica y de la precisión en el tiro.
La verdad es que no estuvo nada mal. Obviamente es más divertido jugar un 5x5 que no estar practicando tiro. Pero tengo que decir que creo que fue bastante útil.
Y tuve la sensación de retroceder 11 años en el tiempo, justo cuando empecé a jugar y hacíamos esa clase de ejercicios típicos por parejas, uno en frente del otro, sentados en el suelo y pasándonos la bola; y así hasta que al final acababas tirando debajo del aro aplicando todo lo que habías estado practicando durante la última media hora.
Me sorprendió que nos hicieran eso; que nos pusieran un entrenador expresamente para nuestra técnica de tiro. Pero me pareció diferente (las novedades siempre son bienvenidas), y muy útil, incluso para mí, que ya estoy algo más mayorcita que la mayoría de las de mi equipo aquí.
No hace falta decir que, después de acabar con él y beber algo de agua (cosa que comentaré algún día: ¡la de veces que beben agua!), hicimos uno de los famosos circuitos que comentaba hace unos días.
Y es que aquí le dan mucha importancia a la resistencia física y a las chicas no les cuesta nada jugar los 40 minutos sin apenas cansarse. Pero hay que decir que su porcentaje de tiro, por lo que yo veo, es bastante alto. Y es que los ejercicios que le dedicamos al tema en cuestión no son pocos...
También es evidente que contra más tires, más posibilidades tienes de meterla; pero las meten y no les cuesta mucho esfuerzo.
Y es que como nos dijeron ayer, cuando tiras... tienes que visualizar la pelota dentro del aro, ¡convencid@ de que la vas a meter! Y eso no es suficiente pero... esfuerzo, sacrificio, trabajo duro, una pizca de ilusión y... ¡2 puntos colega! ;) |
| |
| La eficacia de los circuitos |
|
28/02/2008 a las 17:11:52 /
7 comentarios |
| |
¿Cómo de importante deben ser los circuitos en un entreno?
La repetición de una serie de ejercicios físicos y de resistencia en un tiempo determinado.
Con las Kool Kats tenemos tres tipos de circuitos diferentes y en cada entreno hacemos uno de ellos, de manera cronometrada, con el objetivo de acabarlo en menos tiempo que la vez anterior.
Pero mi pregunta es: ¿tan importante son los circuitos como para repetirlos tantas veces?
Teniendo en cuenta que somos un equipo sénior (aunque suelen subir una media de 4 júniors por entreno), ¿es coherente tanto circuito?
La resistencia física es algo que debe trabajarse a lo largo de toda la temporada pero...¿de qué manera?
Es cierto que son unos 8-10 minutos de trabajo intenso y que la reducción del tiempo está más que asegurada a medida que las semanas van pasando; pero ¿es imprescindible hacer uno por entreno? ¿No es quizás algo exagerado?
No tengo muy claro si es una práctica muy generalizada aquí en Escocia o es sólo cosa de mis entrenadores (opción por la cual me decanto), pero aquí lo dejo expuesto.
¿Alguna opinión? |
| |
|
12 Siguiente-> |
|