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One to one |
One to one: ¿Apostamos por los hombres altos en las categorías inferiores?
En el baloncesto profesional siempre se buscan los centímetros pero, ¿tenemos la suficiente paciencia con los canteranos altos?
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José Amador, 210 cm al servicio del Bàsquet Mallorca Foto: Bàsquet Mallorca |
MueveteBasket.es
07/10/2009
Carlos Gómez: Sí.
Los jugadores interiores tienen varios “handicap” que son importantes de mencionar. Todo varia, según del jugador, su edad y cualidades. Los pívot son los que más deficiencias de psicomotricidad tienen, especialmente en categorías de “minis” (aunque en estas categorías no debería haber puestos como tal) y que progresivamente desciende hasta la edad adulta (pasando por distintos ascensos y descensos en su desarrollo y crecimiento). Pero claro, no todos los jugadores altos comienzan su andadura en edades tan tempranas.
Hay jugadores importantes en categorías inferiores. Es cierto, que resultan ser menos activos que los exteriores, por ejemplo en edades Infantiles y Cadetes, pero son determinantes, por su condición de altos.
La apuesta por un juego en transiciones, explosivo y rápido puede seguir condicionando negativamente. No obstante, todos necesitan centímetros para ser competitivos en defensa y en el rebote. ¿Y que pasa cuando dan el paso a senior?
Estoy convencido que se le da confianza a los interiores. No obstante hay que tener en cuenta que el físico, el contacto, la fuerza y lucha, son elementos comunes en los pívots. Hay mucho músculo y mucha experiencia bajo los tableros, y el jugador joven, necesita un tiempo de adaptación.
Jugadores como Marc Gasol, Fran Vázquez, Albert Moncasi, José Ángel Antelo, Albert Miralles y Xavi Rey, entre otros, han sufrido este periodo de adaptación. Pero cuando llegan, su “status” no suele bajar de jugador ACB. Actualmente, estos jugadores son imprescindibles en sus equipos.
Aunque veamos, o creemos ver muy pocos jugadores interiores españoles, es una de las posiciones nacionales más caras del mercado nacional. Muchos jugadores interiores en LEB Oro han encontrado una posición más cómoda en esta liga. Todos ellos son jugadores fundamentales e imprescindibles (el claro ejemplo, Ricardo Guillen) y prefieren jugar muchos más minutos aquí, que no hacerlo tanto en ACB. Debemos de recordar que el nivel competitivo de la LEB Oro, supera a muchas ligas del viejo continente.
Víctor Melini: No.
Que en España estamos obsesionados con la altura de nuestros jugadores es un hecho, supongo que incluso es una obsesión mundial, lo cierto es que también debemos ser uno de los países donde más jugadores altos fracasados detectamos por habitante. Esto es una suposición pero diría, que cada aficionado, técnico, jugador, podría dar el nombre de algún chaval que ha pasado de los 2,00 y que no juega profesionalmente a este deporte.
Efectivamente, y gracias a Dios, o a lo que uno crea, el baloncesto no es altura, pero desde luego ayuda y mucho, si partimos que hacemos una correcta captación de practicantes en una edad máxima de 12 años, ya no hablo de 9 años o 6 años, y aceptamos el criterio científico que la élite deportiva se alcanza con unas 15000 horas de práctica, hablamos que a 3 horas diarias de media el máximo de eficacia deportiva se alcanza con 25 años.
Los problemas demostrados, del crecimiento acelerado de un organismo, como ocurre en niños que duplica el ritmo de crecimiento de los de su edad, en cuanto a coordinación, aprendizaje de su esquema corporal, y aspectos relacionados, lleva a entender que puede incluso precisar un ritmo de aprendizaje más pausado.
En cambio, en el baloncesto, hacemos todo lo contrario, saltamos etapas, el infantil, que juega en cadete o Junior (especialmente en el baloncesto femenino), el jugador descartado con 19 años para el baloncesto profesional a pesar de sus 2,12 o superior, la constante queja por su falta de coordinación, cualidad que en más de un caso no ha sido debidamente trabajada, y que se plantea trabajar en edad senior, cuando debió hacerse en Minibasket.
A estos se añade la “sobreexplotación” de la precocidad, aquel niño que por nacido en Enero es considerado mejor que su compañero que nace en Diciembre, y que se demuestra en la proporción de nacidos por mes en las diferentes selecciones.
Dejo a un lado, las expectativas exageradas, la fauna de agentes, representantes, padres incautos… todo este “maremagnun” nos lleva a contemplar que el enemigo del jugador alto es la impaciencia y la improvisación, aspectos quizás demasiado latinos para poderlos evitar. |
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Comentarios
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| #6 Luis Clausín - 20/10/2009 | 13:51:44 - Informar acerca de comentario inapropiado | ¿Alguien sabe donde anda Carlos Martín (1989, 210 cm)? Hace 2 temporadas jugó con el Prat de LEB Plata, pero ni el año pasado ni este se nada de él.
Por cierto rsantosgarcia, el programa del que hablas, ¿quien lo lleva a cabo? ¿La Federación madrileña?
| | #5 rsantosgarcia - 17/10/2009 | 10:13:27 - Informar acerca de comentario inapropiado | En Madrid hay un programa de trabajo con jugadoras altas, que sin ser maravilloso, está muy bien.
La detección de jugadoras parte mucho de los clubs que proponen a sus jugadoras y quizás eso sería lo que más debería mejorar.
Pero desde el punto de vista de entrenamiento, tienen concentraciones cada 15 días de unas 2 horas y trabajan muy bien, con mucha psicomotricidad y mucha técnica individual. Algo superútil para jugadoras que están muy acostumbradas a que en sus clubs las metan debajo del aro a culear y poco más.
En chicos, sé que se quiere hacer algo similar pero no sé cómo irá el proyecto.
| | #4 crespo - 15/10/2009 | 14:14:12 - Informar acerca de comentario inapropiado | Desde que me empezó a interesar el baloncesto, el concepto de altura y juego ha sido una de mis obsesiones, sobre todo en cuanto que me apasiona el trabajo de cantera. Amén de las antiguas operaciones altura -disfrazado ahora por la FEB con el nombre Operación Talento, no vaya a confundirse la elección por altura a una cuestión casi ganadera-, quisiera saber si se hace algún trabajo específico para jugadores que se intuyen -y se conocen- que van a ser especialmente altos. Decir que hace falta paciencia no basta, si es que para retroalimentar esa paciencia no hay un trabajo específico que pueda no acortar los plazos para poner en circulación jugadores altos y ya coordinados, sino simplemente distinguir el grano de la paja. Ya se empieza a trabajar con los niños y niñas a que experimenten en todas las posiciones para que los conceptos de bote, pase y tiro sean asumidos con naturalidad, pero ¿ya se practica algún trabajo específico con los especialmente altos? ¿En qué consiste? ¿Es el mismo trabajo en chicas que en chicos? ¿Existe la "detección precoz" de esta gente más allá de los clubes?
Recuerdo un comentario sobre Pau Gasol de la prensa estadounidense después de su primer gran partido en la NBA: es un sueño hecho realidad. Cada vez que veo que un jugador particularmente alto asoma la cabeza empiezo a soñar. Claro, Pau Gasol hay uno, Maria Stepanova o Lisa Leslie hay una... pero entre la nada y el todo hay un abanico exagerado donde ubicar a cada cual, y en el mismo un lugar no sé si poco habitado aún: el de jugador digno, capaz de ser espejo para las generaciones futuras, como pudeiron ser en su momento Fernando Romay o Betty Cebrián.
| | #3 carpafix - 14/10/2009 | 11:51:31 - Informar acerca de comentario inapropiado | Estoy en parte de acuerdo con tophat y Victor Melini. Si es verdad que debido al sistema resultadista, es decir,lo más importante es el resultado del partido, ganar, los enterenadores se condicionan a dejar a los jugadores altos y más lentos y sacar gente más rápida, tambien es cierto que el aprendizaje del baloncesto no se debe limitar a la competición. La labor fundamental del entrenador es la de mejorar las habilidades de sus chicos/as y esto es un trabajo desde el principio de cantera, de saber transmitir los fundamentos. Esta labor, facilitando a sus jugadores el manejo del balón , la colocación en el rebote, el movimiento en la zona de defensa y en ataque,harán que estos jugadores lentos, sean parte de un todo, el equipo, puesto que lo importante es que las individualidades de uno sumen para la mejora del grupo. No pongamos excusas, sino soluciones. Mejorar la enseñanza desde la base, facilitará que estas perlas en bruto no se queden en saco roto.
| | #2 tophat55 - 08/10/2009 | 13:05:44 - Informar acerca de comentario inapropiado | El problema para los jugadores de muchos centimetros de altura viene desde su etapa infantil,que precisamente por ser mas altos que los demas no se esfuerza por ejemplo en los rebotes ya que ni salta con su altura tiene suficientes,y son los monitores o entrenadores quienes deben poner lo medios para su coordinacion y su salto igual que los demas.Cuando no es asi y llega a categorias superiores es cuando empieza a tener problemas en su juego y sus defectos se acusan mas y pierde motivacion y ganas siendo muy dificil de recuperar.Otro tema es que todos los entrenadores ya en la elite quieren jugadores altos fuertes tecnicos y que sean los mejores en todo y cuando tiene altura y sel resto nada juega al parchis en el banquillo.
| | #1 rsantosgarcia - 08/10/2009 | 11:28:45 - Informar acerca de comentario inapropiado | Ya no solo son los problemas que marca Victor Melini con los que estoy completamente de acuerdo.
Yo iría aún más lejos con el NO.
Tenemos otro problema y es que los pívots jóvenes no rinden en la pista y por tanto muchas veces no juegan.
Ese jugador superalto, lento, poco coordinado acaba siendo relegado al banquillo porque rinde menos que ese otro jugador ya hecho físicamente, que es capaz de aportar rebotes y puntos en la pintura pero con nula proyección profesional.
Cuántas veces vemos en categorías de formación que el 3 juega de 4, el 4 de 5 y el 5 agita la toalla porque así se rinde más. Y no solo en las selecciones donde lo que prima es el resultado, también en el club de formación de turno que debería apostar por sus jugadores con más proyección.
Con el alto hay que tener mucha paciencia, su desarrollo es más lento como comenta Victor, pero además hay que tener paciencia con él en la pista. No podemos sentarle porque le rebasen por velocidad o porque todavía no coordine para coger el rebote. Debemos tener claro que su objetivo no es que rinda hoy si no mañana.
Ese chaval necesita minutos para formarse y hay que dárselos por encima de que me interese más sacar al pívot de 1.95 que sé que rinde aunque no vaya a llegar a EBA.
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