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One to one: Cursos de Entrenador, ¿modelo a seguir?
¿Son el modelo a seguir por otros países los cursos que se imparten actualmente bajo la batuta de la FEB?
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Luis Guil Foto: FIBA Europa |
MueveteBasket.es
25/11/2010
Cursos de Entrenador, ¿modelo a seguir? Debate en torno a la estructura de los cursos de entrenador desarrollados por la FEB. ¿Son el modelo a seguir por otros países?
Triple-post: Si.
La idea del desarrollo tan complejo de los cursos de entrenador sobre su formato actual, desde mi punto de vista es el idóneo, sobre todo, basado en la idea de una formación completa no sólo deportivamente si no también académicamente.
Con la implantación del nuevo plan de estudios que dirige los cursos actuales y con la idea de una formación mucho más completa y adecuada para los nuevos tiempos que corren.
Hace unos años, un curso de entrenador de Nivel I se realizaba prácticamente en un fin de semana y donde los profesores limitaban a seguir al pie de la letra, unos textos antiguos y donde el alumno tenía que conformarse con estudiar dichos apuntes, hacer un examen y desde allí, ponerse a entrenar, sin recibir más información.
En los cursos actuales, que existen en la mayoría de federaciones, cuentas con aulas virtuales donde el alumno dispone de textos oficiales, material de complemento, videos y de esta manera pueden seguir al día su curso, a su vez reciben las clases presenciales muy completas, la mayoría de ellas en régimen de curso intensivo, donde la convivencia y el intercambio de información se hacen fundamentales para un mejor aprendizaje.
Después del curso presencial en sí, queda por realizar una parte mucho más lenta, pero también muy importante en la construcción de un nuevo entrenador; la formación continua, que consiste en asistencia a clinics, charlas y tertulias organizadas por las propias federaciones, asociaciones de entrenadores y por los clubes, donde como decía antes y repitiéndome, el intercambio de información y la puesta en común entre los alumnos se hacen fundamentales. También creo que al tener que realizar esta parte de prácticas se elimina mucho “intruso” que sólo estaba interesado en realizarlo para rellenar curriculum, no por el propio interés de recibir la enseñanza adecuada para entrenar equipos. Además en la federación correspondiente asignan al alumno un tutor, que es un entrenador superior que controla, asesora y ayuda al nuevo entrenador a completar su formación.
Yo tengo una forma de pensar “hay cientos de formas de ver y analizar el baloncesto, a cual mejor”, pero si contamos nuestro baloncesto y explicamos al resto, que es lo que hacemos y porque, enriqueceremos al resto de compañeros y a nosotros mismos.
Sobre todo con la idea de que no hay una “palabra divina” sino un baloncesto amplio donde todos tenemos posibilidades de ser escuchados.
Quizás la parte más dolorosa al realizar un curso de entrenador, es el precio que suelen tener, sobre todo porque quizás el habito de pagar por recibir una enseñanza no guste, pero seguro que si analizamos el tiempo que dura un curso en realidad, tenemos que recordar que dura todo un año lectivo, con el importe real que pagamos estoy seguro que la relación calidad/precio está compensada.
Roberto González Moriyón: No.
En primer lugar quiero ser sincero y dejar claro que, gracias a Dios no he tenido que pisar un curso de entrenador por obligación, desde 1995, con lo cual, mi visión de este modelo posiblemente no sea tan ajustado a la realidad como yo quisiera y como probablemente lo vean los que han tenido que realizarlo en los últimos años.
Como mi relación con nuestro deporte ha seguido activa, incluso realizando funciones de tutor en dichos cursos de alguno de los jóvenes entrenadores que trabajaban conmigo en mis anteriores clubes, he podido comprobar que poco o casi nada ha cambiado desde entonces, cuando era yo quien estaba en su misma situación.
Creo que las etapas en la formación de un entrenador sí se pueden considerar correctas y que pueden ser semejantes y proporcionales a la labor que va a realizar un entrenador en sus inicios.
En lo que ya no estoy tan de acuerdo con este modelo de evaluación es en los contenidos y en los costes, tanto de dinero y de tiempo de los mismos.
Personalmente creo que en los primeros cursos se “venden muchas mentiras” o “se miente en un porcentaje muy alto”. Se habla de conseguir que los niños amen nuestro deporte, que se enganchen a lo que nosotros les proponemos y que la presión del resultado no sea lo importante, cuando los mismos que te predican esto, pueden ser los primeros en incumplir de forma reiterada dichas líneas de actuación, convirtiéndose en verdaderos tiburones ávidos de resultados y galardones.
En estos cursos te hablan poco de la psicología del niño, de sus fases de crecimiento deportivo y personal, de los matices del carácter en formación y casi nunca, de la resolución de problemas. La pedagogía de cada caso a aplicar y la forma más eficaz de llevar a cabo tus propias ideas sobre la cancha.
Tampoco te dan unas líneas claras de un factor vital de esta etapa, “Los padres y familiares”, pero sobretodo, “Los padres Manager”.
Tampoco te instruyen en cómo hay que implantar la semilla del respeto por el trabajo que realizan los árbitros y oficiales de mesa y como debe de ser tu relación con ellos y la que deben de tener los jóvenes jugadores.
En lo que se refiere a la parte correspondiente a primeros auxilios y actuación mínima necesaria en caso de alguna situación de riesgo, ya ni hablamos, ni tampoco en el método de actuación en caso de lesiones de media-alta gravedad. Además se da la circunstancia que en estas categorías es cuando realmente son necesarios estos conocimientos y no en las ligas profesionales, en las cuales cualquier entrenador tiene personal suficiente para tratarlas con solvencia.
Probablemente muchos de los que lean estas líneas puedan estar pensando que no estoy siendo justo con mis palabras porque en los cursos que yo he recibido, dirigido o impartido, esto si se ha hecho.
A estos les invito a reflexionar, si has impartido/recibido ideas o las nociones mínimas conocidas, para que el propio alumno pueda decidir y escoger la que más se asemeje a su personalidad.
Cuanto más avanzamos en dichos cursos, mas sensación tengo de escuchar monólogos para enfatización y ratificación del ego personal. Quizás pedagógicamente hablando esto no sea tan negativo porque puede suponer un enriquecimiento del oyente muy importante, siempre gracias a la simple transmisión de de ideas, pero esa charla, ¿Es calificable? ¿Es tan buena y concluyente para que sea motivo de un estudio por parte de un grupo de entrenadores en formación? ó ¿simplemente se premia la atención del oyente exactamente igual que en un “listening” de la clase de inglés?
Ya dentro de la última fase de la formación de un entrenador me da la sensación que mas que ser apto para un trabajo o para una función de técnico en un equipo de más o menos nivel, realmente estas comprando un documento que pronto será motivo para colgar dentro de un bonito marco en un despacho, en una habitación o parte relevante de la casa de cada uno de los aspirantes a ser técnico de su hobby favorito. En mi curso superior, durante muchas jornadas tuve esa sensación. Pensaba que era un peaje que hay que pagar y que esperas que solo sea una vez.
Creo que en un curso de exigencia media-alta, no disfrutas de vivir las 24h. del día con tu pasión y no te enriqueces como quisieras. No compartes el tiempo que necesitas con tus profesores, ni compañeros y mucho menos puedes perder el tiempo en “debates” que puedan abrirte las puertas a nuevas formas de ver el Baloncesto y a conocer las experiencias vividas por la gente que te rodea.
Conseguir esa titulación supone un esfuerzo de concentración y de trabajo enorme y una presión añadida si además eres un ciudadano de condición social media, porque está claro que si te encuentras ajustado de recursos económicos, quizás este tipo de habilitaciones es un riesgo personal que quizás no se pueda asumir.
Con esto no quiero decir que todo sea negativo, porque en dichas fases se aprende y se aprende mucho, pero quizás no lo suficiente ni tanto como el esfuerzo en tiempo y dinero supone.
Posteriormente a cada una de estas fases, no existe apenas un seguimiento del alumnado por parte del profesorado, ni viceversa y si existe, es muy liviano. Nada te invita a poder seguir compartiendo experiencias porque quien te alecciona es alguien que quizás veas 5-6 veces por la TV a lo largo del año, y eso, si tienes suerte de que ese equipo tenga cobertura televisiva, porque normalmente quien te forma no es alguien cercano y con el que quizás puedas trabajar y/o competir jamás en una pista.
Personalmente soy contrario al enfoque medio que toman cada uno de estos cursos y a la forma y criterios de la elección que se toman para seleccionar al profesorado y mucho más, a la forma de evaluar el trabajo de los alumnos.
Yo personalmente estoy muy agradecido a cada uno de los técnicos que han participado en los cursos de entrenador que he realizado. Prácticamente del 100% de ellos, he sacado algo útil que luego me ha servido en mi faceta de entrenador. Quizás ahora no recuerde dicha utilidad porque puede haberse convertido en una obviedad, en algo tan insignificante como magnífico lo fue en su momento, pero sigo manteniendo que este formato de evaluación y formación es muy mejorable.
Las diferentes federaciones deben de tratar de hacer un estudio profundo de cómo se realizan estas convocatorias, el coste que estás conllevan y la finalidad que se busca con cada una de ellas. La Asociación de Entrenadores nacional o las regionales deben de ser un estimable compañero de viaje de las federaciones en estos casos, imponiendo criterios asumibles, reales y con los principios y fundamentos aplicables a la sociedad y entorno que engloban.
Para finalizar quiero destacar a un técnico por su honestidad en el curso de Entrenador Superior en el que participé. Dicho entrenador se negó a realizar ninguna prueba de control nuestra (examen) porque decía que no tenía la capacidad y seguridad para calificar a un compañero, y menos como no apto, quizás alejándolo de un posible trabajo posterior ó quizás siendo el mismo que meses después pudiera ganarle la partida con facilidad en una pista con un permiso especial de la FEB. |
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