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Entrenador baloncesto |
Ritmo de entrenamiento
Se juega como se entrena, de ahí la relevancia del interesante análisis que nos trae Rafa Santos.
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Miguel Ortega lanza a canasta en su etapa en el junior de Unicaja |
Rafa Santos
27/11/2010
Trabajo físico en los entrenamientos
Todos hemos oído muchas veces la frase "se juega como se entrena", algo completamente cierto pero a lo que tenemos que intentar darle la vuelta. Debemos trabajar cada día para entrenar al ritmo que queremos jugar y de esa forma preparar a nuestras jugadoras física y mentalmente para asumir ese ritmo de juego.
Los expertos en preparación física coinciden en que el baloncesto es un deporte cuya exigencia física está entre la intensidad 2:1 y 1:1, esto significa:
- Por cada 20 segundos de esfuerzo tenemos un parón de entre 10 (2:1) y 20 (1:1) segundos.
Considerando esta característica de nuestro deporte deberíamos preparar los ejercicios y las sesiones con estas consideraciones de forma que en cada ejercicio las jugadoras tengan la mitad de tiempo de reposo relativo (sin pararse del todo) que de exigencia física.
Con esta idea ya podríamos tener una base importante a la hora de preparar nuestros entrenamientos pero sólo esta información es insuficiente si queremos realizar un verdadero entrenamiento de calidad.
¿A qué ritmo se juega?
En la revista de la AEEB 84/2009 venía un interesante artículo sobre el ritmo de juego de un equipo profesional en el que se citan diversos estudios sobre los tiempos de actividad y reposo que tienen los jugadores en un partido.
La información que me resultó más interesante fue el tiempo de juego sin pausas, es decir, el tiempo en el que el balón está en juego de forma continuada en un partido sin que se dé ninguna circunstancia que detenga el juego.
El artículo nos indica que el tiempo de juego sin pausas se puede clasificar en:
- 0 – 10’’ -> 14%.
- 11 – 30 ‘’ -> 38%.
- 31 – 60’’ -> 25%
- 69 – 90’’ -> 16%
- > 90’’ -> 7%.
Podemos ver rápidamente que la mayor parte de cada partido discurre con esfuerzos de entre 11 segundos y un minuto sin paradas. Esa información junto con la vista sobre las intensidades de los esfuerzo en el baloncesto nos da un importante punto de partida para nuestros entrenamientos.
Creo que todos llegaríamos rápido al acuerdo de que necesitamos entrenar siempre con un punto de exigencia superior a la realidad de los partidos. Esta idea se basa en una consideración importante, pero en la que creo que todos coincidimos, y es que el nivel de esfuerzo físico y mental de una jugadora en un entrenamiento siempre estará algo por debajo del que realiza en un partido, dado que competición en si misma les lleva a dar ese plus de esfuerzo.
Uniendo todas las ideas vistas hasta ahora podemos concluir que debemos planificar nuestros ejercicios con dos ideas básicas:
- El esfuerzo físico que debe realizar una jugadora debe estar entre los 45 y 70 segundos.
- El tiempo de recuperación activa debe estar entre los 20 y los 35 segundos.
Por supuesto que, como entrenadores, no podemos pretender que toda nuestra sesión de entrenamiento mantenga ese ritmo de trabajo porque ningún deportista podría soportarlo.
Dentro de la idea de mantener un equilibrio adecuado de esfuerzo máximo – recuperaciones activas podemos dar un paso más en nuestros entrenamientos buscando mantener ka misma intensidad 2:1 en los ejercicios, alternando 2 ejercicios de máxima exigencia con uno menos físico en el que las jugadoras tengan una recuperación activa.
¿Cómo debemos entrenar?
A todos, y más en categorías de formación, nos gusta que nuestros equipos sean rápidos, presionen toda la pista y corran siempre que puedan. Es normal, en formación el 5x5 siempre es complicado y conseguir que la mayor parte de las acciones ofensivas de nuestro equipo no lleguen a esa situación nos acercará a la victoria. Igualmente, tener un balance rápido y conseguir evitar que el equipo rival corra es otro punto muy importante a nuestro favor.
Para conseguir este tipo de juego es necesario que nuestros equipos entrenen a un ritmo alto en el que:
- Adapten su cuerpo a este tipo de estímulos y sean capaces de soportarlos retrasando la aparición de la fatiga.
- Adapten su mente a la toma de decisiones a esa velocidad.
Para conseguir estos objetivos no es suficiente con meter muchos sprints en la pista o muchos ejercicios de contraataque sin más, necesitamos que lo que se entrene sea acorde con lo que se necesita en la pista.
Si conseguimos planificar los ejercicios de entrenamiento alternando 2 ejercicios muy exigentes en esfuerzo físico con otro más suave pero que no pare del todo a las jugadoras y además el propio ejercicio esté planificado para exigir estímulos que estén entre 45 y 70 segundos con pausas que ronden la mitad de ese tiempo estaremos entrenando a un ritmo muy acorde con las necesidades de nuestras jugadoras y por tanto daremos varios pasos hacia poder jugar al ritmo que tanto deseamos.
Está claro que tener en cuenta estas cuestiones a la hora de preparar los entrenamientos es un esfuerzo muy importante que, como entrenadores, debemos autoexigirnos si de verdad queremos preparar a nuestros equipos para jugar a un ritmo rápido e intenso. |
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