Soy Iñaki Martín, último entrenador ayudante del tristemente desaparecido (deportivamente, no institucionalmente) Lobos Cantabria. Tengo que dar las gracias a todos los amigos que han ido siguiendo la evolución de mi futuro profesional en estas últimas semanas, en este caso MueveteBasket.es, a través de David Barrio, que me ha dado la oportunidad de contar esta aventura y giro de 180º en mi carrera profesional.
Después de disfrutar del momento, después de la eliminación del equipo bestia negra de los últimos años, teníamos que seguir entrenando y trabajando para la consecución del título Nacional. Lo malo era que no sabíamos contra quién iba a ser la final, ya que se cambió la fecha del tercer partido de la otra eliminatoria por problemas en el viaje a la otra ciudad, Beira, algo que deben de subsanar para futuras ediciones si quieren dotar de seriedad a este Campeonato, y es que la falta de previsión es lo peor de este Campeonato de Baloncesto de Moçambique.
Aquí debo de subrayar mi absoluta satisfacción en este último mes, debido a los frutos recogidos después de unos meses de trabajo en los que de vez en cuando me llevaba a desesperar. Y hablo no sólo de resultados, sino de hábitos, actitud y responsabilidad. Es gratificante como ahora, sin prestar apenas atención de cosas que vemos normales en jugadores españoles y que aquí en un principio era impensable conseguir (mentalidades mozambiqueñas), se van normalizando y se actúa como un hábito a seguir.
Me explico, estos jugadores no son profesionales, y ahora, tras una lucha contra sus hábitos, lo parecen y se comportan como tales, como entrenar todos los días (incluso fines de semana, antes era sacrilegio para ellos), hacer 2 sesiones por día, asistencia a voluntarios (incluso algún jugador él sólo debido a su trabajo o estudios), o tener una actitud de trabajo en todas las sesiones, cosas que vemos normales en el baloncesto español, pero creedme que aquí es muy difícil de conseguir, y Maxaquene lo ha hecho.
Dicho esto, el fin de semana se jugó el partido de la otra semifinal Ferroviario de Beira - Desportivo de Maputo, en el que la eliminatoria era incierta ya que Desportivo había sido primero en liga regular pero Ferroviario de Beira jugaba el último partido en casa.
La verdad es que causó mucho revuelo el hecho de que mi entrenador ayudante y yo viajáramos a Beira a ver la semifinal (salió hasta en prensa como se ve en la imagen que acompaña a este post, televisión, radio...), cosa normal en España, pero que aquí no acostumbran a realizar un seguimiento exhaustivo de los equipos y mucho menos si el cuerpo técnico de un equipo se tiene que desplazar.
Tras un viaje movidito en el avión, las risas de las primeras turbulencias tornaron en caras serias tras una excesiva agitación del avión, llegamos a Beira. El partido fue como se esperaba. Dos equipos que juegan a correr, pero esta vez con más presión de la normal, con lo que acontecieron muchas pérdidas y al final se llevó el partido el equipo que menos errores cometió al final, el Ferroviario de Beira. La verdad es que esta vez en Beira, sí disfrute de la ciudad, y es que es muy distinto tener la presión de jugar, que ver los toros desde la barrera.
Y así llegamos a esta semana de preparación de la final. Hay mucha expectación por esta final. Aparte de haber el componente de provincia contra capital, que aquí es muy importante, la verdad es que nos han dado mucha cobertura y hemos aparecido en todos los medios muchísimo más desde semifinales hasta ahora, que en todo el Campeonato pasado. La gente me para por la calle, me felicita, me desea suerte, y eso me crea nerviosismo porque se lo que este Campeonato significa para Maxaquene (5 años sin ganar), pero me da la satisfacción de que se valora el trabajo realizado y que se recupera una ilusión perdida en estos últimos años.
Jugamos contra un equipo que se ha merecido llegar a la final siendo fieles a una idea, 1x1 y transiciones rápidas, aparte de abrir espacios para buscar el tiro en balones doblados. Juegan muy diferente a nosotros, anárquico pero muy peligroso, así que debemos de sacrificarnos en defensa si queremos ganar. Aquí ocurre lo contrario a la semifinal, todo el mundo nos da favoritos, pero no hemos hecho nada (Maxaquene ya quedo 2º el año pasado), y vamos a tener que trabajar mucho para ganar. La verdad es que nuestro juego está siendo muy compacto y serio, pero todos sabemos que si fallamos en la final no habrá valido para nada.
Ellos tienen uno de los mejores base – escolta mozambiqueño en el 1c1 (André Velasco), aparte de un buen 3 polivalente y un 4 muy luchador y muy listo en las continuaciones. Si a estos 3 jugadores nacionales, les añades los 2 extranjeros, 2 congoleños, un alero tirador pero que también juega muy duro, y un poste muy grande, muy peligroso en posiciones interiores (aunque le cuesta en el 1x1) pero también con buen tiro, hacen que este equipo sea muy peligroso, sobre todo en ataque y cuando se juega a su ritmo.
Los equipos en Moçambique no solían tener scouting muy especificado, pero en esta ocasión hemos pasado toda la información individual y colectiva a nuestros jugadores, siendo muy receptivos y agradecidos a nuestro trabajo, así que como entrenador ayudante que he sido y sé lo que pasa en los scouting y con los scouting con determinados jugadores, he de estar contento con el resultado.
Estoy relativamente contento y satisfecho, porque el esfuerzo y trabajo va cobrando forma y mereciendo la pena (repito que se está empezando a reflejar el trabajo en todo), aunque con relativas ganas de volver con los míos y a mí país, y aunque queda poco, queda lo mejor, así que lucharemos por volver a casa con el título.
Y poco más, que espero que por España las cosas vayan genial, aunque voy siguiendo todas las novedades desde aquí (mucho ánimo a Moncho Fernández y Luis Guil, entrenadores que dieron todo por sus equipos con los medios que tenían, mucha suerte a Palencia en próximos encuentros), y que espero y deseo a todo el mundo que los objetivos marcados en este 2009 se hayan cumplido, y sobre todo que cada uno esté satisfecho/a con lo que ha realizado.
Un abrazo muy fuerte y espero poder dedicaros el triunfo en la final a todos, porque al fin y al cabo será un éxito de una persona española que está fuera de su casa. ¡Ojala vaya por vosotros!
Tras las anteriores entradas en mi blog, he de agradecer todas las muestras de apoyo y felicitaciones dadas por mis amigos, familia, personas de baloncesto... que siempre están detrás de lo que hago y felices por mis éxitos, y también por supuesto gente anónima que me muestra su cariño a través de sus comentarios en los artículos, a los que estoy muy agradecido por ello, y espero que todo lo que he realizado sea de su agrado.
Por aquí digamos que las cosas van saliendo muy bien, y se puede decir que el esfuerzo que estoy teniendo que hacer se ve recompensado y mereciendo la pena. Acabo de alcanzar la final del Campeonato de Mozambique eliminando al campeón de los últimos años.
Aunque estoy muy centrado en la final, pensando al 200% en ella, quiero también disfrutar del momento y de los éxitos, aparte de disfrutar cuando ves que lo que has trabajado algunos meses, se refleja a la hora de la verdad.
Llegando ya a la recta final, y jugando las semis contra el campeón de los últimos 4 años, el Ferroviario de Maputo, cuando todo el mundo nos daba por muertos, hemos tirado de sacrificio y actitud, aparte de seguir una estructura de juego en condiciones, pudiendo remontar la eliminatoria.
La gente estaba como loca, ha sido la verdad un exitazo y sobre todo un gran alivio quitarse de una vez por todas al equipo que durante 4 años te ha eliminado o ganado en la final del campeonato (aparte de estar presente en las últimas 7 finales...). Aunque ha estado bien, sigo diciendo que no hemos hecho nada, porque yo aquí no estoy para ser segundo, y en el club donde estoy tampoco (por tradición e historia).
El primer partido perdimos 87-81, donde los parciales fueron muy parejos debido a la escasa diferencia de nivel entre ambos equipos (19-17, 16-18, 22-16 y 30-30), y donde el poco acierto del tercer cuarto, las numerosas pérdidas que tuvimos y rebotes ofensivos por parte suya en momentos importantes nos llevaron a la derrota. Cabe destacar que fuimos mejores en porcentaje de 2, de 3 y de tiro libre, por lo que nuestra asignatura pendiente eran las pérdidas y rebotes. Aparte el americano no pudo jugar por faltas en los momentos decisivos y aunque a falta de 20 segundos estuvimos 83-80, no pudo llegar la remontada.
En el segundo ganamos 78-73, y aunque fuimos por delante todo el partido, los dos equipos llegamos con opciones al final del partido, pero las mejores decisiones que tomamos en momentos clave y tener tranquilidad para administrar una pequeña renta hizo llevarnos el partido (22-18, 14-15, 18-19 y 24-21). Defendimos mucho mejor que el primer día, y corrigiendo detalles de la defensa que tuvimos el primer día, ellos jugaron menos cómodos. Tuvimos muy buena actitud y determinación por ganar. Sólo su dominio en el rebote (otra vez el americano por faltas, no le dejaron jugar...), les daba opciones y nunca nos dejó escaparnos en el marcador. Sólo un buen inicio de cuarto periodo en el que cogimos una pequeña ventaja, administrándola al final, pudo con la resistencia que opuso siempre Ferroviario, detrás nuestro casi siempre 3 o 4 puntos.
En el definitivo que jugamos el domingo ganamos 82-93, con muy buena actitud, donde el juego colectivo batió a las individualidades. Un juego estructurado contra el juego de 1x1 (23- 22, 16-20, 24-30 y 19-21). En la primera parte impusimos un ritmo lento buscando las mejores opciones, minimizando las pérdidas (nuestro handicap de otros días), sacando muchas faltas, y castigando una y otra vez sus puntos débiles. Sólo sus balones interiores en 1x1 del internacional Magoliço eran su punto de apoyo. Un tercer cuarto espectacular jugado con constantes lecturas buenas de juego, en jugadas y continuaciones de las divisiones nos dio una ventaja, que unida a una gran defensa de inicio de último cuarto y un gran acierto desde la línea de 3 durante la segunda parte, contrarrestados sólo por ataques rápidos y continuos 1x1 directos, fueron una losa para el equipo que llevaba 7 años seguidos llegando a la final y los 4 últimos ganando. La actuación del americano Jason Hartford con 32 puntos (esta vez no tuvo problema de faltas) puso la guinda a un gran encuentro colectivo, bien preparado y en el que supimos qué jugar en cada momento.
Con respecto al partido se ganó de 17, trabajando bastante desde el principio, en un pabellón pequeño, y en el que fuimos constantes en el juego, contribuyendo a dar minutos a jugadores poco habituales en pista, incluso en convocatorias, ya que dispusieron de minutos hasta los 3 junior que están con nosotros.
El partido del domingo de esa semana fue todo lo contrario y aunque se ganó 55 - 86, la primera parte fue de vergüenza y aunque en la segunda marcamos mucho las diferencias, el marcador no refleja el juego que tenemos que desarrollar, aparte de estar nefastos en la defensa del 1c1.
La semana siguiente viajamos a Beira, donde cabe destacar que tienen un aeropuerto muy bien cuidado, en el cual coincidimos con la llegada del presidente de la República, con toda la parafernalia y demás (estábamos en elecciones...), y aunque no pude disfrutar de ganas ni mucho tiempo libre para ver la ciudad, puedo decir que se nota que es la otra gran ciudad de Mozambique con amplias avenidas y un aspecto mejor cuidado que Quelimane.
Cabe destacar sus numerosos edificios grandes en las avenidas principales y la homogeneidad de la ciudad, muy compacta en todas sus avenidas.
Respecto a lo deportivo ganamos fácil el primer día, aunque siendo muy inconsistentes en defensa, y en el segundo día contra otro rival que está en el otro cruce de semifinales, el Ferroviario de Beira, perdimos de 3 teniendo nuestro tirador un triple completamente sólo a falta de 2 segundos para el final... pero no entró.
Fue un partido en el cual jugamos bien, dominando sobre todo en la primera parte (16 arriba primer cuarto, 10 arriba en el descanso), pero un mal final de segundo cuarto y comienzo del tercero hizo que las fuerzas se equilibraran, y aunque seguimos jugando bien en ataque, balones tontos perdidos, malas defensas en transiciones y que ellos estuvieron más acertados en los momentos clave nos condenaron.
Allí la gente es muy caliente viviendo los partidos y tuvimos alguna que otra anécdota con un jugador congoleño de 2,05 que quería meterse en nuestro tiempo muerto o con el entrenador provocador que está pendiente más de su banquillo que del nuestro...
El último partido de Liga Regular lo jugamos la semana pasada, perdiendo en la segunda prórroga tras hacer un inicio de partido irregular. La verdad es que no era importante para la clasificación, y aunque sirvió para dar minutos a jugadores que van a tener que ayudar en semifinales, habría sido bueno empezar los playoffs después de una victoria y con una línea de juego regular, pero la mentalidad mozambiqueña volvió a sobrevolar por el pabellón. Debemos siempre de tener una mentalidad ganadora si este Club quiere volver a ser el que era, y tener una actitud digna de un Club grande, cosa que exprese a los jugadores duramente.
Esto es un nuevo paso en mi formación, tanto profesional como personal, y creedme que aquí estoy haciendo un "Master" porque no sólo estoy intentando mejorar el juego, que ya se va viendo los resultados de cambiar la forma de jugar al baloncesto, la cual estamos mejorando mucho, sino en muchas cosas de estructura y planificación, así como de reglas y comportamiento. Seguro que el esfuerzo merece la pena y aunque en muchas ocasiones se me hace cuesta arriba, hay que dejarse de lamentaciones y continuar luchando y trabajando. Estoy intentando cambiarlos, pero esto va muy despacio, mucha "mano izquierda" y mucha paciencia, aunque ahora llegando las semifinales tiene que estar todo el mundo al 100%.
Está visto que la palabras paciencia, superación y motivación las tengo que llevar grabadas a fuego, pero siendo sincero, si estoy aquí es para ganar, así que no me planteo otra cosa. Eso es lo que me lleva a asumir las cosas y a no pensar en problemas. Ahora vienen los exámenes finales, pero además de los gordos, ya que nos toca al final las semis contra el ganador de los últimos 4 años (Ferroviario)... ya que perdió su último partido de forma incomprensible. Toca la heroica, no sé si ganaremos, pero no tengo ninguna duda en que daremos todo para ello...
Hay que echarle un par, y aunque parezca lo más difícil (prensa nos da por muertos, gente "asustada" del Club, incluso el otro entrenador pidiéndome disculpas por jugar contra nosotros...), sigo diciendo que su juego nos interesa más que contra el otro rival que juega de una forma que a nosotros nos hace mucho daño. Estamos entrenando mucho mejor y por fin se refleja lo que les he intentado inculcar en estos meses. Lo tenemos difícil, pero estamos en el buen camino.
Las semis comienzan el viernes a las 18.30 y el sábado a las 17. Quien gane dos pasa. Si hace falta el tercero será el lunes a las 20. Todo el mundo dice y piensa que es la final anticipada, así que los dos equipos estamos presionados de cara a las semis... Aquí hay que darlo todo y si nos acompañan los arbitrajes podemos hacer algo bonito, estoy seguro de que podemos ser campeones.
En esta segunda vuelta he podido disfrutar de la visita a varias ciudades (Quelimane y Beira), así como conocer más ampliamente Maputo de lo que acostumbraba, tras centrarme al comienzo en poner todo en orden y asentarme en la ciudad, que era lo más importante.
He de decir que Maputo, aún pudiendo mejorar bastante en infraestructura, se nota que es la capital. Obviamente no es como una gran ciudad europea, pero tiene su encanto. El centro de la ciudad está formado por grandes avenidas, que se relacionan entre si y de las que salen las calles colindantes del centro de la ciudad. Hay como dos partes diferenciadas dentro del centro de la ciudad, la parte baja y la parte alta.
En la parte baja se encuentra entre otras cosas nuestro pabellón y nuestro Club. La avenida principal se llama 25 de Septiembre, en donde se encuentran numerosos comercios, comandados por el edificio más alto de la ciudad (33 pisos), incluso existe cerca de ella un mercado donde la gente va a comprar a diario. También se encuentra la zona del puerto, muy bonita, con dos zonas, la parte donde se instalan yates y botes pequeños, y otra para grandes barcos donde desembarcan mercancías de todo tipo, junto a un gran centro comercial (Maputo Shopping Centre), en la que hay mucha actividad a cualquier hora del día. En la avenida del puerto se encuentra el acceso a una feria, que abre los fines de semana, y que es lugar de divertimento para la gente, incluso dicha avenida, que se llena de jóvenes que disfrutan del calor y del fin de semana. La zona de bares se encuentra pasando el puerto, más en el centro, y aunque sólo he estado una vez con mi amigo Pere, la verdad es que me llevé una sorpresa agradable porque existe un bar típico español en el que uno se puede relajar sin problemas.
La parte alta que se une con la baja con empinadas cuestas, cabe destacar por sus restaurantes más típicos y mejores de la ciudad, así como por ser la zona de los estudiantes con las Universidades y Escuelas, una de ellas en donde nosotros tenemos el gimnasio. Las avenidas principales son 24 de Julio y Julius Neyere, está última repleta de buenos restaurantes (uno de ellos muy bueno con especialidad en pollo), y en donde se encuentra también un bar típico "de extranjeros", donde podemos seguir el fútbol español los fines de semana si nos apetece o ver partidos de la Euroliga entre semana.
También hay que destacar los hoteles que hay en esta parte con espectaculares vistas de toda la ciudad y del puerto, y con excelsa categoría en su servicio de restaurante con sus típicos "buffets" de bacalao. En esta zona se encuentran situadas las televisiones y Radio de Mozambique (donde he estado varias veces), así como la Casa de Gobierno del Presidente y las embajadas.
La periferia la forman dos realidades. La de la "fiesta, divertimento y sol" que es por la zona donde yo tengo la residencial, y los suburbios con casas bajas, realizadas a mano, en los que se desprende miseria, aunque la gente vive con dignidad, buscándose la mejor forma de poder llevarse algo a la boca, desarrollando numerosas actividades.
La primera zona se denomina Costa Do Sol, que es la zona de playa, lugar de encuentro de muchos jóvenes, y en donde se encuentran las "típicas lojas" que son lugares donde puedes tomar y comer algo, tipo "garitos playeros", disfrutando del día y con muy buenas vistas y mucha calma. También hay un restaurante muy típico con el nombre de esta zona, en donde se puede degustar un rico marisco, disfrutando de un día playero y con excelentes vistas (además con música, gracias a los coches de los típicos coches con altavoces grandes en su maletero...).
En esta zona, al lado de mi residencial, se encuentra también el Casino (propiedad de Carlos Queiroz, entrenador de Portugal y ex – entrenador del Madrid), y una gran discoteca Coconuts que tiene de particular, que los viernes y sábados los habitantes de mi residencial Kaya Kwanga cuando estamos en nuestros respectivos cuartos, parece que estamos dentro de ella, para el "disfrute" de los que quieren descansar.
La otra zona se ubica después de la zona baja de la ciudad, después de la zona de "Costa Do Sol" y entre la zona alta de la ciudad y el aeropuerto. La verdad es que te da pena muchas situaciones, desde las precarias condiciones de los hogares de esta zona, a la miseria de determinadas personas que están en estas zonas. Además, hay un contraste muy fuerte en la zona del aeropuerto, ya que se encuentra un gran centro comercial, bastante caro por cierto, con tiendas de mucho nivel (nuestro Zara también...), y al lado está la zona más numerosa de chabolas.
Hay que reseñar que Maputo antes era colonia de Portugal, de ahí que hablen el portugués, y que muchas construcciones y evolución de la ciudad pararon tras la independencia como país de Mozambique, así que la ciudad no ha presentado todavía una evolución lógica en lo que a estructura se refiere.
Aparte fuera de Maputo, hay una ciudad más pequeña, llamada Matola, muy famosa por sus fiestas y divertimento, que sé que está a 20 minutos de Maputo, pero que no conozco personalmente. Lo que sí sé es que hay 3 jugadores míos de allí y he de decir que no son un ejemplo de responsabilidad ninguno... no sé si tendrá algo que ver con la ciudad...
En el viaje de Quelimane pude disfrutar de una ciudad pequeña pero muy agradable y bonita por sus playas. La verdad es que las calles están de vergüenza, sin ningún tipo de cuidado ni asfaltadas ni nada... y aunque no dispone de la infraestructura de Maputo, la ciudad se tiene bien ganado el apelativo de Brasil de Mozambique, ya que las playas son preciosas, y bien cuidadas, aparte de tener una zona playera muy atractiva en todos los sentidos. La gente muy amable y simpática con personas de fuera, dan un toque de gusto de poder disfrutar aún más de la ciudad, que es también la ciudad de las bicicletas (impresionante el número de gente que vimos en bicicleta desde la carriña que nos llevó al hotel, en la que siempre nos movemos en otras ciudades...).
Esta semana ya hemos tenido las primeras reuniones para estructurar y organizar la sección de baloncesto. La verdad es que es un verdadero placer contar con todo el apoyo por parte de la directiva para modernizar e incluso para instaurar nuevas cosas.
Lo primero que estoy intentando es la implantación de cosas organizadas y serias, sin excusas de tiempo ni de “esto es Mozambique”. Hemos marcado y definido las funciones que tienen que realizar cada persona, y cuando esto se vaya desarrollando de forma satisfactoria, intentaremos incorporar nuevas actividades y personas encargadas de éstas. La verdad es que la predisposición es muy buena, pero es como empezar de nuevo en un Club Profesional, ya que ahora mismo nuestra estructura es muy parecida a la de un Club de Formación, con lo cual nos queda mucho camino por recuperar.
Durante los últimos tres fines de semana he estado viendo todos los partidos que he podido de nuestra Cantera, tanto masculina, como femenina, así como sus entrenamientos, y a través de esto tengo la información necesaria para realizar un trabajo de formación con los entrenadores, que nos sirva para mejorar y para aprender unos de otros.
Con los entrenadores hemos tenido dos reuniones formativas. Lo primero de todo les he entregado una memoria, con objetivos y metodología, así como los aspectos necesarios que hay que trabajar con todas sus opciones, en cada categoría de formación. La verdad es que es un verdadero placer realizar un trabajo para los entrenadores de Formación, y que estén tan predispuestos y te escuchen con esa atención e interés, ya que ves la importancia de tus palabras en ellos y te hacen pensar que lo que les estás expresando merece la pena.
Aparte, la interactividad ha sido estupenda, ya que todos han preguntado, opinado y debatido diversos aspectos que tenemos que trabajar y mejorar, y sobre todo, hay que destacar la predisposición que tienen al trabajo y a la mejora desde el primer entrenamiento después de la primera reunión, incidiendo y corrigiendo cosas que habíamos fijado en ellas.
Hay una cosa muy importante y es que todos podemos aprender de todo el mundo, que nadie piense lo contrario, con lo que el trabajo realizado por cualquier entrenador de formación, profesional, desarrollado en Clinics, en artículos... nos puede ayudar y enseñar cosas “nuevas” o visiones diferentes que no hemos percatado y que nos hacen mejores entrenadores.
De hecho, en estos meses, al estar “tan fuera de casa” me ha permitido tener tiempo para leerme muchos artículos, investigar y preparar la mejor forma de llevar el entrenamiento o elaborar entrenamientos específicos dependiendo de lo que queramos trabajar, que hasta ahora se convertían simplemente en la elaboración de sesiones (que no es poco), de lo que teníamos que trabajar y preparar con el equipo profesional de turno.
Estos entrenadores están deseosos de aprender y dejarse enseñar siempre, lo que me lleva a acordarme de tantos entrenadores de formación que están con toda la ilusión del mundo, y que la única recompensa que tienen es el cariño de los chavales que entrenan y la mejora del equipo, aportando cariño y preocupación por los jugadores primero como personas, después como jugadores.
En mi caso, pero afortunadamente en España hay muchísimos, me lleva a acordarme de los Gonzalo, Fran, Pipo, Isa, Iván López, Germán, Flores, Tato, Barrio, Chuchi, Berta, Juan... y por supuesto de mi antigua y eterna “mano derecha” Iván Alonso, que con tanto trabajo e ilusión coordinan, enseñan, forman y mejoran tanto como jugadores como personas, a los chavales que pasan por sus manos. Sirva esto de homenaje a TODOS los entrenadores de formación en España, que tan buen trabajo están realizando en sus Clubes (nada más hay que mirar los éxitos de las selecciones de formación).
Bueno amigos, no os aburro más con mis divagaciones, y en la próxima entrega os hablaré de las ciudades mozambiqueñas, ya que tenemos en estas dos semanas, sendas visitas a Quelimane y Beira, ciudades del Norte del país, donde me han comentado que la gente es muy “caliente” viviendo los partidos.
P.D. Como siempre, esta semana mi mención especial personal y mi ánimo es para Sergio Maroto. El baloncesto de momento está siendo injusto contigo (excepto la clasificación al Campeonato en Castellón, otra cantar fue allí...), pero tienes que seguir trabajando y demostrando que puedes con todas las adversidades y que la justicia se tendrá que hacer algún día. ¡Te lo dice una persona que está orgullosa de ti!